Constantino vive en un lugar donde no llueve casi nunca. Por eso, la tierra está seca y las personas muy tristes. Preocupado, Constantino imagina cosas que puedan cambiar la situación. Muy ilusionado las lleva a la práctica con sus amigos. Si no dan resultado, no se desaniman y prueban otra cosa. ¿Y finalmente, lo consiguen? Un libro con un hermoso texto y deliciosamente ilustrado.