Poema del audífono
A Silvia Sardi que desbarata el silencio.
Amarrado a tu oreja
la acompaña y completa.
Llevando hasta su centro un temblor de azucena,
un murmullo, un resuello
como un agua fresca
que apaga este silencio
-incendio de la siesta-
que quema melodías, nanas y poemas.
Prendido de tu oreja
la ensancha y la penetra.
Guiando hasta el cerebro
la bandada risueña
del rumor y la vida
como una fuerte cuerda
Que escala este silencio
-muralla de la fiesta-
que aleja las palabras, la risa y la idea.
Bendigo este audífono.
Bendigo su tarea
de amarrarte a la vida;
de prenderte a la tierra,
de llenarte de campanas;
de intentarte una manera
de que la voz,
mi voz,
no se quede aquí afuera.
Silvia Sardi de Albino es Licenciada en Fonoaudiología y se dedica a equipar a bebés sordos con audífonos. Su sonrisa, su sencillez, su honestidad son el umbral acogedor en que recibe a los padres que llenos de ansiedad llegan a su consultorio buscando una solución mágica o casi mágica. Con ella aprendimos a gozar de la alegría de que la orejita de Maru creciera, de que al fin sostuviera la cabeza para tener más tiempo los audífonos puestos, de que balbuceara. Con ella aprendí a querer estos “aparatitos” que como alguien dijo “son el signo de la discapacidad” y que para los sordos y sus familias “son el signo de su posibilidad”.
