Después el cielo se llenó de nubes negras y comenzó a soplar un fuerte viento. A la ranita Flop le costó mucho trabajo sostener su paraguas. Parecía que el viento se lo quería arrancar de las manos. Pero… de pronto sopló con más fuerza y ¡ooooooh sorpresa!… la ranita Flop comenzó a volar. A la ranita Flop, le pareció fantástico. |