
La Virgen canta una nana
entre ovejas, vacas, bueyes…
Jesús no quiere dormirse.
Está esperando a los Reyes.
Sabe que vienen de lejos
con regalos para él
y quisiera estar despierto
cuando lleguen a Belén.
“Duérmete, niño querido,
mientras te canto esta nana
que me cantaban de niña
don Joaquín y doña Ana.
Duérmete, mi niño hermoso,
que ya te despertarán
los besos del rey Melchor,
de Gaspar y Baltazar”.
Georgina Lázaro©2013
volver a NANAS