El tren estaba en la estación a punto de partir y salió hacia la otra estación.
Pasó por muchos cielos hasta que ahí adelante se cruzó con un lago gigante.
Seis meses después seguía en el lago y se preguntó cuando iba a salir.
Sabía que un día lo iban a rescatar, pero no sabía quien podría ir hasta allí.
Hasta que un día vino alguien y lo rescató y un reparador vino y le puso una escalera y siguió rumbo a la calle albariño.