LA LIEBRE Y LA TORTUGA

LA LIEBRE Y LA TORTUGA

Conversaban un día la liebre y la tortuga, y se le ocurrió de pronto a esta hacerle una rara apuesta.
-Estoy segura de poder ganarte una carrera- le dijo.
-¿A mi ?-preguntó, asombrada, la liebre.
-Pues si, a ti .Pongamos nuestra apuesta en aquella piedra y veamos quien gana la carrera.
La liebre muy divertida aceptó . Confiada en su ligereza, dejó partir a la tortuga y se quedó remoloneando. ¡Vaya si le sobraba el tiempo para ganarle a tan lerda criatura !
Pasito a pasito, y tan ligero como pudo, la tortuga siguió el camino. La liebre se había quedado dormida, ¡Tan tranquila se sentía ! Despertó de pronto, y comprendió que el tiempo había pasado sin sentirlo; la tortuga debía estar ya lejos. Entonces echó a correr con su acostumbrada ligereza, pero era demasiado tarde: la tortuga atravesaba en ese momento la línea de llegada. Había ganado la apuesta.

LA LIEBRE Y LA TORTUGA
Deslizar arriba