Tus pestanias

Tus pestañas

A Amelia
por conocer a Mariángeles aquel jueves
por cuidar de ella , siempre.

Con los ojos abiertos
son dos compactas corolas negras
de largos y curvados pétalos.
Se apoderan de la luz,
de las formas ,
de las ideas.
Se asocian con tu risa,
con tu sueño,
con tu pena.

Con los ojos cerrados
son dos macizas lunas morenas
de lacio y arqueado cuerpo
Se derraman en las noches,
en el ocaso,
en las siestas.
Se disuelven sin angustias,
sin regaños
sin conciencia

Corolas… la luz las despierta
Lunas… ellas la luz revelan.
Siempre, tus ojos cerrados o abiertos
tienen que ver con las estrellas
Con la luz que no se apaga
aunque nadie pueda verlas.

 


Amelia era nuestra vecina, luego pasó a ser nuestra niñera, nuestra “ama de llaves”, nuestra compinche, nuestra amiga, nuestra madre y abuela para nuesras hijas. Ama a Mariángeles y a Emilia con una devoción particular. Vivió la vida de Mariángeles desde la “panza”. Fue un hada madrina en los cinco meses que siguieron a su nacimiento que cuidaba de nosotros y sabemos que hoy en la distancia lo sigue haciendo.

Tus pestanias
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